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Wiesbaden típico

Experimente la felicidad de Weltkurstadt

Acompáñenos en un viaje al siglo XIX. Siete ideas.

Idea 1: Una visita al Teatro Estatal de Hesse en Wiesbaden (Se abre en una nueva pestaña)

El Teatro Estatal de Hesse en Wiesbaden no solo es uno de los escenarios más exitosos del ámbito teatral germanoparlante, sino que también es una auténtica joya. El emperador Guillermo II inició la (re)construcción del teatro en estilo neobarroco, que fue inaugurado solemnemente en 1894 en su presencia. El evento más destacado del año es el Festival Internacional de Mayo, (Se abre en una nueva pestaña) con fantásticas representaciones y actuaciones invitadas. Dato curioso: ¡la construcción del teatro estatal solo duró dos años

Consejo de Quellgeflüster: ¿Tenéis entradas para el teatro? Internacional de Mayo, (Se abre en una nueva pestaña) con fantásticas representaciones y actuaciones invitadas. Dato curioso: ¡la construcción del teatro estatal solo duró dos años

Consejo de Quellgeflüster: ¿Tenéis entradas para el teatro? Aquí (Se abre en una nueva pestaña) podéis reservar cava y aperitivos en el representativo vestíbulo y disfrutar de un descanso como en la época imperial.

Idea 2: Asistir a un concierto en el Kurhaus

El Kurhaus, diseñado con el encanto de la arquitectura guillermina, es el símbolo de Wiesbaden. Se construyó por iniciativa del emperador Guillermo II y se inauguró solemnemente en 1907. Solo el vestíbulo, de libre acceso, ya llama la atención con su cúpula de 21 metros de altura y sus antiguas deidades, especialmente en Navidad, cuando se instala aquí el imponente árbol con 2000 estrellas rojas de Adviento. En las doce magníficas salas, cada una con un diseño diferente, se celebran conciertos (Se abre en una nueva pestaña), bailes y conferencias. La sala Friedrich-von-Thiersch, que lleva el nombre del arquitecto del balneario, es especialmente bonita. 

Idea 3: Pasear por el parque del balneario y navegar en barca de remos

Sin él, Wiesbaden quizá no se habría hecho famosa como la «Niza del norte». Al fin y al cabo, la ciudad recibe este sobrenombre porque en el siglo XIX promocionó con éxito su clima templado y se convirtió en una ciudad balneario de renombre mundial. Para ofrecer a los huéspedes suficiente espacio para pasear, en 1852 se creó el parque termal al estilo de un jardín paisajístico inglés. Se extiende a lo largo de tres kilómetros hasta el barrio de Sonnenberg, bordeado de majestuosas villas. Hay un bonito circuito (Se abre en una nueva pestaña) que comienza en la concha acústica. En los meses de verano, se puede dar un romántico paseo en barca (Se abre en una nueva pestaña) en barca (Se abre en una nueva pestaña) por el estanque del parque termal. 

Idea 4: Faites vos jeux en el casino de Wiesbaden

El casino de Wiesbaden (Se abre en una nueva pestaña) es uno de los más antiguos de Alemania y uno de los más bonitos. En su sala revestida de madera y con magníficas lámparas de araña, ya han probado suerte reyes, músicos y literatos. Entre ellos destaca Fiódor Mijáilovich Dostoievski, que en 1865 se jugó aquí el todo por el todo. Podéis probar suerte en la ruleta, el póquer y el blackjack, o simplemente observar el colorido bullicio. ¡No olvidéis llevar ropa adecuada y vuestro documento de identidad!  

Idea 5: Relajarse en las termas Kaiser-Friedrich-Therme

Nada menos que el emperador Guillermo II, huésped habitual de los balnearios de la ciudad, criticó en su día que Wiesbaden contaba con «el balneario más bonito del mundo», pero no con unos baños públicos acordes con su categoría. Así, el arquitecto August O. Pauly creó un palacio de baños que se inauguró en 1913 y que se inspira en la tradición balnearia romana. De hecho, justo donde se encuentran hoy las termas se encontraron los cimientos de unos baños romanos. Solo con ver el vestíbulo, decorado con estuco, relieves y mosaicos, ya se puede intuir lo elegante que puede ser el relax. Las termas Kaiser-Friedrich-Therme (Se abre en una nueva pestaña) se alimentan hasta hoy de la fuente Adlerquelle. ¡Atención, se requiere traje de baño! ;-) 

Idea 6: Visita al DaySpa & Bar del Hotel Schwarzer Bock

Puertas batientes blancas grabadas, grifos de bronce, aguas termales humeantes y la histórica fuente Schwarzer Bock: en las instalaciones termales cuidadosamente restauradas y protegidas como monumento histórico del hotel Schwarzer Bock, el gran hotel más antiguo de Alemania, podrás sumergirte en la hermosa tradición de 500 años de los baños termales. Hay una piscina termal, sauna, baño de vapor y tratamientos de masaje, belleza y salud. Lo más destacado: ¡el baño Kochbrunnen (Se abre en una nueva pestaña)

Techos altos, cómodos sillones, una barra de mármol, espejos y luz tenue: otro punto destacado del hotel es el bar 1486 (Se abre en una nueva pestaña). No te lo pierdas: ¡prueba la bebida estrella, el Rheingau Sling!

Idea 7: Desayuno en el Café Maldaner

El Café Maldaner (Se abre en una nueva pestaña) fue inaugurado en 1859 por el maestro panadero Adam Maldaner. Este café tradicional comenzó como una pequeña cafetería y, con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las cafeterías vienesas más famosas de Alemania. Nada más cruzar la puerta giratoria de madera, pasarás de la zona peatonal de Wiesbaden al siglo XIX. Todo es simplemente maravilloso: la barra de madera con las delicias de la pastelería propia, las lámparas de araña, las figuras, las camareras y camareros con librea. ¡No olvides reservar, sobre todo si quieres desayunar allí!   

 

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