Programa de desarrollo de competencias
El Programa de Desarrollo de Competencias (KEP) de la obra social escolar infantil ofrece a los escolares de 2º a 4º curso valiosas oportunidades para desarrollar sus habilidades personales y sociales.
El Programa de Desarrollo de Competencias (KEP) es una iniciativa preventiva en grupos reducidos del servicio de asistencia social escolar «Kinder», dirigida a alumnos de los cursos 2.º a 4.º. Su objetivo principal es el fortalecimiento específico de las competencias sociales y emocionales.
En un grupo pequeño y estable se crea un entorno protegido en el que los niños pueden ponerse a prueba, adquirir experiencias y desarrollar nuevas estrategias de actuación. Los contenidos se adaptan a la edad, a la situación concreta del grupo y a las necesidades actuales de los niños.
De forma lúdica, creativa y a través de proyectos, se abordan, entre otros, temas como los sentimientos y la regulación de las emociones, la confianza en uno mismo y la autoeficacia, la amistad, la cooperación, la gestión de conflictos, cómo afrontar las críticas, la comunicación y cómo manejar adecuadamente las situaciones difíciles. De este modo, los niños aprenden, por ejemplo, a percibir y expresar mejor sus propios sentimientos y necesidades, a resolver conflictos de forma constructiva, a entablar relaciones y a sentirse parte de un grupo.
Los aspectos centrales varían en función del curso y del nivel de desarrollo. Mientras que en el caso de los niños más pequeños, por ejemplo, pueden cobrar mayor protagonismo la percepción y la expresión de los sentimientos, la convivencia social o el establecimiento de amistades, con los niños mayores se abordan temas cada vez más complejos, como la asertividad, las estrategias de resolución de conflictos, las dinámicas de grupo o cómo abordar diferentes puntos de vista.
El KEP se centra deliberadamente en los puntos fuertes y las posibilidades de desarrollo de los niños. El objetivo es fomentar las competencias sociales desde una edad temprana, apoyar a los niños en su desarrollo personal y dotarles de estrategias que puedan utilizar en el día a día escolar y más allá.
La selección y el seguimiento de los niños se llevan a cabo en estrecha colaboración entre el servicio de asistencia social escolar y el centro educativo. También se involucra a los padres o tutores legales y se les informa sobre la evolución de su hijo.
