Supervisión de clases
La supervisión en el aula la coordinan y aplican los trabajadores sociales de la escuela con el profesor de la clase. Así se fomenta y refuerza el desarrollo de los niños.
Supervisión de clases
La atención a las clases es una parte fundamental del trabajo social escolar con los niños. Una vez a la semana, un trabajador o trabajadora social escolar acompaña a la clase junto con el tutor o la tutora. En estas sesiones regulares con la clase se abordan temas sociales que preocupan a los niños en su día a día escolar, en su desarrollo personal y en la convivencia con los demás.
Entre otros temas, se presta especial atención a la prevención de la violencia y el acoso escolar, la resolución de conflictos y la mediación, la alfabetización mediática, los sentimientos y las necesidades, los derechos de la infancia, la confianza en uno mismo y el valor, así como la cooperación y el espíritu de grupo en el aula. También se pueden abordar y tratar conjuntamente temas de actualidad y conflictos que surjan en la clase. El consejo de clase también puede formar parte de la gestión de la clase.
Los contenidos se transmiten de forma variada y adaptada a la edad de los alumnos. Dependiendo del tema, se utilizan rondas de conversación, ejercicios de cooperación, juegos, juegos de rol, métodos creativos, diversos medios de comunicación o proyectos en varias fases. De este modo, los niños tienen espacio para aportar sus propias experiencias e ideas, conocer diferentes perspectivas y desarrollar soluciones de forma conjunta.
El trabajo regular con toda la clase tiene un importante carácter preventivo. Se refuerzan las competencias sociales desde una etapa temprana, los conflictos pueden abordarse antes de que se consoliden y los niños aprenden estrategias para relacionarse entre sí de forma respetuosa y constructiva.
Al mismo tiempo, la atención a la clase contribuye a establecer una relación de confianza entre los niños y el trabajo social escolar. Los alumnos conocen al trabajador social escolar como una persona de confianza a la que pueden acudir si tienen preguntas, inquietudes o problemas.
El objetivo es potenciar el desarrollo social y personal de los niños y, junto con ellos, crear un ambiente de convivencia respetuoso, seguro y valorativo en la clase.
